La Psiconeuroinmunología

La Psiconeuroinmunologia es una nueva disciplina científica, que se forma a partir de los años 80, apoyada en los descubrimientos de Ader y Cohen de las respuestas inmunitarias condicionadas y que postula la interacción bidireccional entre: el sistema nervioso centra, el sistema endocrino, el sistema inmune y la psique, para explicar la presencia de salud y enfermedad. La Psicoinmunología es el área de aplicación psicológica clínica de las evidencias experimentales obtenidas por la psiconeuroinmunologia.



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EL SISTEMA INMUNE: UN SISTEMA SENSORIAL

























Pablo Canelones

En la actualidad se considera que el sistema inmunológico es un complejo organismo sensorial. La verificación de que los sistemas nervioso e inmunológico utilizan un lenguaje bioquímico común, es uno de los descubrimientos más notables de la biología moderna.  La comunicación entre ellos se efectúa, mediante un conjunto de péptidos, neurotransmisores peptídicos y citoquinas, producidos por ambos. Estos mediadores químicos se trasladan por vía física y humoral, para actuar sobre un repertorio común de receptores y verificar la comunicación bidireccional. Este complejo sistema de superinformación y regulación (1), ha llevado a considerar al sistema inmune, no sólo como un sistema de defensa del organismo, sino también como un sexto sentido. Dotado de gran sensibilidad y especificidad, para detectar y avisar al sistema nervioso de la presencia de: virus, hongos, bacterias, y células tumorales, que son imperceptibles para los sentidos clásicos. (2).

El sistema inmune integrado a los sistemas nervioso y endocrino, en comunicación permanente, representa una gestalt. Es un sistema integrado de gran complejidad (3), que funciona como un sexto sentido. Se encarga de informar al organismo con una codificación diferente a la forma como usualmente conocemos nuestro entorno. Por tratarse de realidades que se verifican dentro del organismo, no se pueden escuchar, ver, oler, saborear ni tocar. El sistema nervioso tiene la capacidad de decodificar el mensaje con exactitud y adicionalmente elaborar una respuesta con las cualidades requeridas para movilizar al organismo a responder al desafío defensivo (4). Puede ser una respuesta efectora: bioquímica o conductual. Un ejemplo ilustrativo de esta comunicación y de la respuesta efectora conductual es el sickness behavior, o síndrome del comportamiento de la enfermedad.

El sickness behavior, fue descrito inicialmente en animales enfermos y está caracterizado por: fiebre, anorexia o disminución del apetito y letargo. Este conjunto de comportamientos inhibitorios de actividades no esenciales para el reto inmune, son la respuesta conductual a la necesidad del sistema inmunológico de disponer de la mayor energía posible, para realizar el proceso defensivo. Esta comunicación está determinada por varias citoquinas secretadas por los leucocitos en su proceso de defensa, los cuales incluyen la interleuquina (IL-1B, IL-6) y factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α). Estas citoquinas secretadas por las células fagocíticas mononucleares, activadas en el proceso defensivo, llevan la información por vía humoral o nerviosa al cerebro, para propiciar una respuesta proporcional al desafío defensivo planteado (5).

En los humanos, el comportamiento de la enfermedad se manifiesta por: anorexia, fiebre, letargo, disminución de funciones cognitivas, reducción de actividades sociales y malestar subjetivo. Todos estos síntomas se pueden inducir en sujetos sanos con inyecciones periféricas y centrales de lipopolisacáridos (LPS), un inductor de citoquinas y recombinantes de citoquinas proinflamatorias, como la interleuquina-1 beta (IL-1B). Existen evidencias de que las distintas manifestaciones del comportamiento de la enfermedad son mediadas por diferentes citoquinas. También se ha comprobado que la importancia relativa de estas citoquinas, no son iguales en los comportamientos de citoquinas periféricas y centrales (6). Estas evidencias pueden indicar la especificidad de la comunicación bioquímica, que efectúa el sistema inmune con el sistema nervioso, que podría ser percibido por la conciencia de una manera diferente a la mediada por los sentidos tradicionales y puede inducir respuestas química y conductuales cuantitativamente diferentes.

El sickness behavior, podría explicar la insistencia de algunos pacientes, sin antecedentes de hipocondría, en ser examinados de alguna parte del cuerpo, por sensaciones somáticas subjetivas, difusas pero significativas. Pueden ser alteraciones que pasan inadvertidas en un examen físico de rutina, pero luego de procedimientos más especializados, se evidencia algún proceso incipiente, aún sin manifestaciones clínicas perceptibles. La presencia de cualquier agente patógeno es suficiente, para activar al sistema inmune para actuar e informar la índole de la alteración, la región afectada y estructurar la conducta de alarma, que le impulsa a solicitar asistencia médica. El síndrome del comportamiento de la enfermedad es característico de los procesos neoplásicos, que puede mantenerse en el curso de la enfermedad (7). Con frecuencia es la primera manifestación clínica de baja intensidad, de enfermedades sistémicas o localizadas y puede confundirse con la instauración de un cuadro depresivo.

Referencias:
  1. Ferencík, M., Novák, M., Rovenský, J. (1998) Relation and interactions between the immune and neuroendocrine systems. Bratisl Lek Listy, 99, 454-64.
  2. Blalock, J. (2005). The immune system as the sixth sense. J Intern Med, 257, 126-38.
  3. Dozmorov, I., Dresser, D. (2011). Immune System as a Sensory System.  Int J Biomed Sci, 6, 167-175.
  4. Blalock JE, Smith EM. (2007) Conceptual development of the immune system as a sixth sense. Brain Behav Immun. 21(1):23-33.
  5. Johnson, R. (2002). The concept of sickness behavior: a brief chronological account of four key discoveries.Vet Immunol Immunopathol, 87, 443-50.
  6. Dantzer R, Bluthé RM, Gheusi G, Cremona S, Layé S, Parnet P, Kelley KW. (1998) Molecular basis of sickness behavior. Ann N Y Acad Sci. 856:132-8.
  7. Myers JS, Pierce J, Pazdernik T. (2008) Neurotoxicology of chemotherapy in relation to cytokine release, the blood-brain barrier, and cognitive impairment. Oncol Nurs Forum. (6):916-20.   

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LOS PACIENTES EXCEPCIONALES DE BERNIE SIEGEL














Pablo Canelones


El Dr. Bernie Siegel, nació en Nueva York en 1932, médico cirujano general y pediátrico, docente universitario. Se interesó en la observación de las características de personas con cáncer, que gestionaban adecuadamente el impacto emocional del diagnóstico y los tratamientos oncológicos. Esas cualidades las englobó en el concepto del paciente excepcional, que publicó en el año 1986, en su libro Amor, medicina milagrosa que se convirtió en best-seller mundial de la autoayuda y la New Age. En esa publicación establecía una relación directa entre las características del paciente excepcional, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la superación del cáncer. Sus afirmaciones estaban fundamentadas básicamente en su experiencia con las personas atendidas en su práctica privada y en su programa de apoyo psicosocial: Pacientes excepcionales con cáncer (PEC) patrocinado por la fundación Siegel desde 1978.

Bernie Siegel, no realizó ningún protocolo de investigación controlado para apoyar sus afirmaciones. Las investigaciones de Spiegel y Fawzy en los años 80 sobre la influencia de los programas psicosociales en la remisión del cáncer parecían apoyarlas, pero las investigaciones posteriores con mayor rigor metodológico no han logrado establecer la influencia directa, significativa, entre las características de personalidad ni de programas de apoyo psicosociales en la remisión del cáncer. No obstante, las cualidades personales de los pacientes excepcionales que observó Siegel, son similares a las reportadas como empoderamiento ante la enfermedad, que las investigaciones han relacionado con aumento de la calidad de vida y con adhesión al tratamiento. En consecuencia puede actuar como factor adyuvante en el proceso de remisión, se podría decir, que son condiciones necesarias pero no suficientes para que se produzca la remisión. Las características que Bernie Siegel observó en los pacientes excepcionales fueron las siguientes:

1.-Estaban dispuestos a elegir
Aprendían de los demás pero no dejaban que nadie decidiera por ellos. "estaban dispuestos a experimentar cosas nuevas", querían decidir y aprender de sus experiencias.

2.-Asumían responsabilidades
Se concentraban en lo que eran capaces de hacer, no tenían miedo al fracaso, estaban dispuestos a aprender de las frustraciones y adversidades, para salir fortalecidos y probar otras opciones.

3.-Tenían sentido de humor
Conservaban su sentido del humor, incluso en medio de la adversidad. Como forma de liberación de contenidos inconscientes perturbadores, pero no como un mecanismo de evasión de la realidad.

4.-Querían participar y entender
Se consideraban parte del equipo de tratamiento y no un ser sumiso, paciente o víctima de las circunstancias. Deseaban participar activamente en las decisiones, con el conocimiento adecuado que le proporcionara su médico.

5.-Querían conservar su identidad personal  
No se consideraban “pacientes” o “cancerosos” o “pacientes oncológicos” sino una persona con nombre y apellido, que tiene un diagnóstico de cáncer de un tipo específico.

6.-Asumieron la enfermedad como un reto
Ser excepcional también significa decir: "quiero saber lo que me pasa; quiero tomarlo como un reto; quiero sanar" y preguntarse ¿Cómo puedo hacer para colaborar con mi recuperación? ¿Cuáles son los recursos disponibles para hacer frente al diagnóstico?

7.-Conservaron su poder personal
La clave de las personas excepcionales es que conservan su poder personal, identidad y autonomía.

Todas estas características pueden ser adquiridas y desarrolladas fácilmente por las personas que se enfrentan a una enfermedad de riesgo, con la ayuda de un profesional de la psicología. Para hacer frente al impacto emocional del diagnóstico y tener elementos de control en el proceso de recuperación. 


Referencias bibliográficas

Siegel, B. (1995). Amor, medicina milagrosa. Madrid: Editorial Espasa Calpe.
Siegel, B. (1995). Cómo vivir día a día: guía para la vida, el amor y la salud. Barcelona: Editorial Urano. (pp.101-107)

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IMPORTANCIA DE LOS OBJETIVOS PERSONALES






















Pablo Canelones


Los objetivos personales son motivos materiales o simbólicos, que impulsan y dirigen el comportamiento. Se deben objetivar para que adquieran concreción, es decir, hacerlos perceptibles para quien los desea y para el entorno. Se debe procurar describirlos en detalle, por lo menos, dentro de las dimensiones de tiempo, espacio y persona. La claridad de los objetivos aumenta la probabilidad de lograrlos, bien sea, con los recursos propios o con el aporte de otras personas. Plantearse objetivos de vida trae una serie de beneficios, los más importantes son los siguientes:

1.-Actuar con propósito
Permite orientar el comportamiento y organizar la rutina de actividades diarias, semanales, mensuales y anuales, ordinarias y extraordinarias, en función de los objetivos planteados y gratificarse por los logros o el avance.

2.-Darle sentido al acontecer diario
La claridad de los objetivos permite generar un hilo conductor a la existencia y darle sentido a los éxitos y las frustraciones. Facilita evaluar la adecuación de los medios utilizados para el logro de los objetivos.

3.-Aumentar la tolerancia a la frustración
Permite reponerse con mayor facilidad ante la adversidad. Encarar la situación planteada, para salvar los obstáculos e ir en búsqueda de aquello que se tiene definido o reestructurar medios y objetivos.

4.-Mantener la energía motivacional
Los objetivos de vida están fundamentados en el deseo personal, en consecuencia mantienen el nivel de motivación y el tono afectivo estimulante, que le acompaña aún en situaciones adversas. 

5.-Estimular los procesos cognitivos
El planteamiento de objetivos estimula el uso de funciones cognitivas complejas, tales como: el conocimiento, la comprensión, el análisis, la síntesis y la evaluación.    

6.-Otorga resistencia al estrés
El actuar con propósito implica la incorporación de las tres cualidades de las personas resistentes al estrés: la sensación de control de su propia vida, el compromiso con los objetivos personales, individuales o colectivos y la transformación de dificultades en retos a superar. 

7.-Aumentar el compromiso con la vida
La claridad de objetivos y el plan de actividades para lograrlos, estimula también las rutinas de cuidado personal, relacionadas con la preservación de la salud, tales como: alimentación, sueño, descanso y relaciones sociales.

8.-Aumentar la longevidad
Existen reportes de investigaciones, con diferentes grupos poblacionales, que establecen una relación directa entre la existencia de objetivos personales y el aumento de la longevidad en adultos mayores.

En conclusión, la actitud de esperar, lo que le depare la vida, le coloca en una situación de espectador pasivo de su propia existencia. Conviértase en agente constructor de su vida. Céntrese en sus deseos, conviertalos en objetivos de vida, actúe conscientemente, en forma individual y colectiva, para vivir más y mejor.


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EL EVENTO DE LA SEMANA

  Pablo Canelones

El 4 de febrero se celebró el Día mundial contra el cáncer, para divulgar los avances en el tratamiento de esta enfermedad y al mismo tiempo unir esfuerzos para orientar las actividades preventivas. En el marco de esta actividad comparto con ustedes algunos de los artículos de este blog relativos a las variables psicológicas relacionadas con el cáncer. 















APOYO PSICOLÓGICO A LAS PERSONAS CON CÁNCER

En el micro de Saber Vivir, de la periodista Martha Palma Troconis, que se transmitía por el canal Globovisión. Hago un resumen del impacto del diagnóstico del cáncer, los comportamientos típicos como respuesta automática ante la enfermedad y la importancia del apoyo psicológico, junto con la cirugía, quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia. 

NOMBRAR AL CÁNCER PARA NATURALIZARLO

En España, cada año más de 275.000 personas se enfrentan a la palabra cáncer. Expresión que ha sido cargada socialmente con una significación tan negativa que muchas personas ni la nombran, prefieren utilizar eufemismos para referirse a ella y de esta forma establecer distancia con la parte negativa de su significado. Sin embargo, el hecho de nombrarla genera una sensación de control y al pronunciarla se va haciendo cotidiana, es decir, se va naturalizando. Esta y otras experiencias sobre el cáncer, nos relatan un grupo de personas con cáncer en el vídeo elaborado por la Asociación Española contar el Cáncer. 



DESDRAMATIZAR EL CÁNCER ES UNA TAREA DE TODOS

Comparto con ustedes un vídeo muy hermoso realizado en el año 2012, por la compañía La Fabrica Naranja y dirigido por Paloma Zapata, con la actuación de niños, niñas, profesionales y voluntarios de la planta de Oncología del hospital universitario materno-infantil Sant Joan de Déu, de Barcelona, España. Su objetivo es desdramatizar el cáncer infantil y apoyar la idea de no paralizar la vida personal ni familiar por la presencia del diagnóstico y sus tratamientos. Hay que seguir disfrutando del ahora, jugar, cantar y especialmente soñar.
Pablo Canelones

SEGUIREMOS Macaco - Niños de Oncología de Sant Joan de Deu from La Fabrica Naranja on Vimeo.

GEORGE SOLOMON, DEFINE LA PSICONEUROINMUNOLOGÍA























Pablo Canelones



El Dr. George Freeman Solomon, médico psiquiatra cofundador de la psiconeuroinmunolgia, nació en Freeport, Nueva York en 1931 y murió en Los Ángeles, California en el 2001. Estudió medicina en la universidad de Stanford, desde 1959 a 1961 se desempeñó como jefe del servicio de consulta de salud mental en Fort McClellan, Alabama. Posteriormente ocupó cátedras en Stanford, la universidad de California, en los Angeles y en San Francisco donde fue vicepresidente del departamento de psiquiatría desde 1978 hasta 1983. Por sus valiosos aportes a la docencia e investigación, se le otorgó la distinción de profesor emérito de la universidad de California. Fue uno de los primeros en desafiar la noción de un sistema inmune autónomo, en contra de la opinión de la comunidad biomédica de su época. Acuñó el término psicoinmunología y documentó con sus investigaciones, la relación entre el cerebro, las emociones y la inmunidad. En la década de los 60 se interesó por el estudio de las variables emocionales en enfermedades como la artritis reumatoide. Posteriormente se interesó por describir las características de personalidad de las personas con alergia, las modificaciones inmunológicas de las personas con estrés postraumático y la determinación de las características de personalidad de las personas con larga supervivencia al SIDA. Fue miembro activo y honorario de múltiples sociedades científicas internacionales y miembro del comité editorial de la revista Brain Behavior and Immunity. Publicó un importante volumen de artículos en revistas científicas especializadas y libros sobre las visiones: psicosomática y psicoinmunológica. 

En el año 2001, en el congreso virtual de psiquiatría Interpsiquis 2001, tuve el honor de compartir con el Dr. Solomon, en una mesa redonda sobre psicosomática y psiconeuroinmunología. De su ponencia sobre aspectos históricos de la psiconeuroinmunología, transcribo su definición de este nuevo campo de investigación científica.

“…La psiconeuroinmunología representa la ciencia transdisciplinaria que investiga las interacciones entre el cerebro (mente/conducta) y el sistema inmune y sus consecuencias clínicas. Aunque comúnmente conocida por el nombre de psiconeuroinmunología PNI, el Psicólogo Robert  Ader inventó el término a fines de la década del 70, también es conocida con los términos de neuroinmunomodulación y menos conocida como neuroinmunoendocrinología o, inmunología conductual. Sus aspectos clínicos desde el entendimiento de los mecanismos biológicos subordinados por la influencia de factores psicosociales sobre el comienzo y curso de las resistencias inmunológicas y para el entendimiento de la inmunología generadas en síntomas psiquiátricos. Esto es básicamente los aspectos científicos que involucra el entendimiento del complejo y la interacción de la neuroendocrinología y la inmunología generadora de redes en el mantenimiento de la salud y combatiendo enfermedades.

La Psiconeuroinmunología debe proveer básicamente el conocimiento de la dinámica biológica de la medicina humana y alternativa o técnicas médicas complementarias y ofrece desarrollar nuevos modelos no lineales de salud y enfermedad.

Por su singularidad, la psiconeuroinmunología, es un puente para las disciplinas tradicionales de psiquiatría, psicología, neurología, endocrinología, inmunología, neurociencias, medicina interna, incluyendo también la cirugía (cicatrización de heridas).

La colaboración interdisciplinaria es generalmente esencial e intrínseca para su investigación. El campo crece rápidamente, como evidencia de esto en 1981 eran 14 Capítulos de la Primera Edición del principal Libro, pasó a 46 capítulos en 1991 con la segunda edición (2) y a los 80 capítulos en 1999 con tres volúmenes en la tercera Edición…”  

Referencia
Solomon, G. (2001). Psiconeuroinmunología: sinopsis de su historia, evidencia y consecuencias. Trabajo presentado en el II Congreso virtual de psiquiatría, Interpsiquis 2001, mesa redonda: psicosomática, Madrid, España. Disponible en: 



BRAIN, BEHAVIOR, AND IMMUNITY: OTRO ESPACIO PARA LA CIENCIA


























Pablo Canelones


La psiconeuroinmunología, como nuevo campo de investigación se desarrolló dentro de la línea de pensamiento de la Medicina Psicosomática. Muchas investigaciones sobre las relaciones entre aspectos psicológicos e inmunológicos, se publicaron en la revista Psychosomatic Medicine, fundada en 1939 por la American Psychosomatic Society. En esa revista publicaron Robert Ader y Nicholas Cohen en 1975, su estudio sobre las respuestas inmunitarias condicionadas (1), considerado uno de los descubrimientos más importantes del enfoque psicosomático del siglo XX, después del aprendizaje visceral de I.P. Pavlov. Otro descubrimiento fundamental para definir el nuevo campo de investigación, lo hizo David Felten, quien describió en 1981, los mecanismos estructurales de relación, entre el sistema nervioso y los órganos primarios y secundarios del sistema inmune (2) y publicó sus estudios en revistas de neurociencias, como Brain Research Bulletin, entre otras.    

En la década de los 80 se había acumulado un volumen importante de evidencias sobre las relaciones bidireccionales, entre el sistema inmune, neuroendocrino y aspectos de la psicología de la salud o medicina conductual, pero diseminada en diferentes revistas de investigación especializadas. Robert Ader, Nicholas Cohen y David Felten promovieron la creación de una revista para aglutinar la información del área de la psiconeuroinmunología y la bautizaron con el nombre de Brain, Behavior, and Immunity, cuyo primer número se publicó en marzo de 1987 y se convirtió en órgano oficial de la Psychoneuroimmunology Research Society. El interés del grupo de investigadores del área de la medicina psicosomática, y psicología de la salud, era que se enfocara la investigación en psiconeuroinmunología hacia los elementos explicativos de los fenómenos estudiados, para apoyar en evidencias experimentales, de estudios sofisticados de laboratorio la actividad clínica de los psicólogos, psiquiatras, médicos y profesionales de la salud. 

En el editorial del primer número de Brain, Behavior, and Immunity los investigadores: Ader, Cohen y Felten esbozaron las inquietudes que motivaron la integración de esfuerzos para investigar en el campo de la psiconeuroinmunologia. Afirmaban que el conocimiento acumulado hasta el año 1987 no era suficiente para explicar: ¿por qué estímulos inmunológicamente neutros pero emocionalmente intensos eran capaces de producir reacciones alérgicas?¿por qué pueden hacerse desaparecer las verrugas bajo hipnosis?¿por qué el ambiente social puede determinar la respuesta individual a enfermedades infecciosas?¿por qué virus latentes dan lugar a enfermedades manifiestas bajo circunstancias estresoras para el organismo infectado?¿por qué al ser expuestos a los mismos agentes infecciosos sólo enferman algunos individuos? (3). El objetivo general era ir de los estudios clínicos y correlaciónales a los modelos explicativos experimentales. 

En la actualidad Brain, Behavior, and Immunity se ha consolidado como una revista internacional e interdisciplinaria, que ha publicado desde sus inicios estudios experimentales, básicos y aplicados, con modelos humanos y animales, a nivel molecular, celular, orgánico y social, cuyos artículos son arbitrados por investigadores en el área. Sus temas están referidos a interacciones neuronales, endocrinas, inmunológicas y conductuales, es decir, enfocada en el estudio de los sistemas fisiológicos que integran las respuestas conductuales e inmunológicas. Ha logrado captar lectores e investigadores interesados en las áreas de: inmunología, biología del comportamiento, fisiología integrativa, neurociencia, medicina clínica, psicología y psiquiatría. Ha tenido un impacto importante en de la comunidad científica y en el desarrollo de la psiconeuroinmunología como disciplina de investigación. 

Referencias:

1  Ader, R., Cohen, N. (1975) Behaviorally conditioned immunosuppression. Psycosomatic Medicine, 37(4), 333-340.

2. Felten, D., Overhage, JM.,Felten, SY.,Schmedtie, JF. (1981). Noradrenergic sympathetic innervations of lymphoid tissue in the rabbit appendix: further evidence for a link between the nervous and immune systems. Brain Research Bulletin, 7(5), 595-612.

3.  Ader, R., Cohen. R., Felten. D (1987) Editorial. Brain, Behavior, and Immunity, 1(1), 1-16. 

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PENSAMIENTO PSICOSOMÁTICO DE SIGMUND FREUD























Pablo Canelones

El pensamiento de hoy, sobre la integración psicosomática, lo encontramos en la obra de Sigmund Freud (1856-1939). Médico, neurólogo, psicólogo y psiquiatra, austríaco de origen judío creador del psicoanálisis y considerado una de las figuras más influyente en las disciplinas de la salud mental y en diferentes áreas del pensamiento universal del siglo XX. El sistema psicológico y psicoterapéutico desarrollado a partir de la práctica clínica, lo plasmó en una serie de artículos, ensayos y libros, recogidos en más de 20 tomos de sus obras completas. Aunque no desarrolló el tema de la medicina psicosomática, desde los inicios de su desarrollo teórico contempló la idea de la correspondencia entre estas dos realidades, unidas a las experiencias del desarrollo personal, social y antropológico para explicar la psique humana. La solidez de sus planteamientos teóricos, sobre la estructura y dinámica psíquica le dio un impulso decisivo al desarrollo de la medicina antropológica en Alemania y la medicina psicosomática en Estados Unidos. Entre las publicaciones más conocidas en todo el mundo, se encuentran: Estudios sobre la histeria (1895), La interpretación de los sueños (1900), La psicopatología de la vida cotidiana (1904), Tres ensayos sobre la vida sexual (1905), El chiste y su relación con el inconsciente (1905), Tótem y tabú (1912-1913), Sociología de las masas y análisis del yo (1921), Lecciones introductorias al psicoanálisis (1922), Mas allá del principio del placer (1922), El yo y el ello (1923), Nuevas lecciones de psicoanálisis (1933), Inhibición, síntoma y angustia (1936), Análisis terminable e interminable (1937), Construcciones en el análisis (1937), Moisés y la religión monoteísta (1937-1939). Recibió múltiples reconocimientos académicos, entre ellos: nombramiento imperial como profesor extraordinario de la universidad de Viena (1902) y se le otorgó el doctorado honoris causa por la universidad de Clark en Massachusetts (1909). 

En un manuscrito de 1890, inédito en vida de Freud, titulado: tratamiento psíquico (tratamiento del alma) se encuentra el texto, en donde se pone de manifiesto su idea de la correspondencia entre lo somático y lo psíquico, abordó el tema de la disminución de la resistencia a infecciones como consecuencia de variables emocionales.  

“…En ciertos estados anímicos denominados “afectos”, la coparticipación del cuerpo es tan llamativa y tan grande que muchos investigadores del alma dieron en pensar que la naturaleza de los afectos constituiría sólo en estas exteriorizaciones corporales suyas. Es cosa sabida cuán extraordinarias alteraciones se producen en la circulación, en las secreciones, en los estados de excitación de los músculos voluntarios, bajo la influencia, por ejemplo del miedo, de la ira, de las cuitas del alma, del arrobamiento sexual. Menos conocidas, pero perfectamente demostradas, son otras consecuencias corporales de los efectos que ya no se incluyen entre sus exteriorizaciones. Estados afectivos persistentes de naturaleza penosa o, como suele decirse, “depresivo”, como la cuita, la preocupación y el duelo, rebajan la nutrición del cuerpo en su conjunto, hace que los cabellos encanezcan, que desaparezcan los tejidos adiposos y las paredes de los vasos sanguíneos se alteren patológicamente. A la inversa, bajo la influencia de excitaciones jubilosas, de la “dicha”, vemos que todo el cuerpo florece y la persona recupera muchos de los rasgos de juventud. Es evidente que los grandes afectos tienen mucho que ver con la capacidad de resistencia a las infecciones; un buen ejemplo de ello es el que han indicado ciertos observadores médicos: la propensión a contraer tifus y disentería es mucho mayor en los integrantes de un ejército derrotado que en los triunfadores. Ahora bien, los afectos, y casi con exclusividad los depresivos, pasan a ser con harta frecuencia causas patógenas tanto de enfermedades del sistema nervioso con alteraciones anatómicas registrables, cuanto de enfermedades de otros órganos; en estos últimos casos cabe suponer que la persona afectada tenía desde antes la propensión hasta entonces ineficaz, a contraer esa enfermedad…”


Referencia
Freud, S. (1890). Tratamiento psíquico (tratamiento del alma). Argentina: obras completas, editorial Amorrortu (vol.I, págs.: 118-119)   

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