Datos personales
- Pablo A. Canelones B. FPV:1278
- Caracas, Distrito Capital, Venezuela
- Consultorio +58212 761 05 12 Celular: +34640285377 pablo.canelones@gmail.com
La Psiconeuroinmunología
La Psiconeuroinmunologia es una nueva disciplina científica, que se forma a partir de los años 80, apoyada en los descubrimientos de Ader y Cohen de las respuestas inmunitarias condicionadas y que postula la interacción bidireccional entre: el sistema nervioso centra, el sistema endocrino, el sistema inmune y la psique, para explicar la presencia de salud y enfermedad. La Psicoinmunología es el área de aplicación psicológica clínica de las evidencias experimentales obtenidas por la psiconeuroinmunologia.
GENTE COMO UNO POR TELEVEN
El miércoles 06 de noviembre, estaré en el programa "Gente como uno" que transmite TELEVEN a las 7:00 p.m. y conducen Charyl Chacón y Luis Olavarrieta. Estaré compartiendo con Luis F. Cabeza conversando sobre la vejez.
DE EDUCACIÓN Y ALGO MÁS
El próximo sábado 2 de noviembre estaré en el programa "De educación y algo más" que conduce el Prof. José Eduardo Orozco. Que se transmite a Venezuela a través del circuito Unión Radio, los sábados a las 7:00 am y se retransmite a las 8:00 pm y a toda Latinoamérica por el canal 980 de Directv. Estaremos hablando sobre diferentes aspectos relativos a la resiliencia y la forma de afrontar las situaciones críticas. Igualmente los invito a visitar el Blog del Prof. José Eduardo Orozco: http://deeducacionyalgomas.blogspot.com/ donde podrá ver lo que hace por la educación venezolana, a través del espacio radial y las redes sociales: Twitter: @educacionymas Instagram: @educacionymas
PSICONEUROINMUNOLOGIA ENTRE EL REDUCCIONISMO Y EL HOLISMO
Pablo
Canelones
El modelo médico predominante es anatomofisiológico y el
estudio del funcionamiento normal y patológico del organismo, está basado en
evidencias experimentales. En consecuencia
sus unidades de análisis están centradas en: los sistemas biológicos y
sus componentes: órganos, tejidos, células o mediadores químicos. Esta es la
mirada desarrollada desde el siglo XVII, con los aportes de René Descartes y
Julien de la Mettrie, con su enfoque mente-cuerpo y materialista-mecanicista,
así como los de Claude Bernald con la fisiología experimental. La medicina ha
tenido un desarrollo exponencial bajo este modelo. Sin embargo las limitaciones
metodológicas impidieron la inclusión de los componentes psicosociales, que
fueron considerados como variables extrañas. La práctica, médica se redujo a la
valoración del cuerpo y la enfermedad, y dejó de lado los componentes
emocionales y sociales por carecer del instrumental derivado de un cuerpo
teórico y técnico basado en evidencias, sobre la salud y el bienestar, que
complementaran la actividad clínica asistencial.
Paralela a la mirada dominante, se generó un discurso complementario,
proveniente de la medicina interna, con base en los desarrollos de la
antropología, psicología, sociología. Este enfoque define a la enfermedad como
un fenómeno caracterizado por disfunciones somáticas, con la participación de
variables: psicológicas, antropológicas, sociales y espirituales. Sus pilares
fundamentales fueron: la medicina antroposófica, de Rudolf Steiner, con énfasis
en la espiritualidad. La medicina antropológica de Weizsacker, quien introdujo
al ser humano como centro de la acción médica. La medicina psicosomática de Franz Alexander y Flanders Dunbar, influenciados
por los avances del psicoanálisis de Freud. La fisiología experimental de
Cannon y Selye, con sus aportes sobre el estrés. El enfoque cortico visceral de
la escuela de Pavlov, con el descubrimiento del condicionamiento de las
funciones fisiológicas y finalmente los
aportes de la sociología, que ayudó a explicar la influencia de variables
sociales en la morbi-mortalidad, y se materializó como epidemiología social del
año 1950 (1)
Como
consecuencia de estos planteamientos teóricos y experimentales, se introdujo
dentro de la medicina académica, un enfoque psicosomático, para guiar la
generación de conocimientos y para comprender y tratar las manifestaciones
psicológicas y somáticas de la persona enferma. No obstante esta mirada más
holística o integradora, no logró materializarse como forma científica y técnica
predominante, por la dificultad para operacionalizar y medir algunas variables
psicosociales, para describir los mecanismos de interacción de las variables
intervinientes o para expresar sus
postulados en un código bioquímico (lenguaje inteligible de la ciencia médica
positiva). No obstante quedó latente como una actitud general ante la persona
enferma, e influyó en la formulación de un nuevo paradigma en la medicina; el
enfoque bio-psico-social de Engel, propuesto para explicar la salud y
enfermedad en un contexto más amplio de variables y aplicarlo a los diferentes
niveles de atención (2)
Hubo que esperar
al desarrollo de la biología celular, las neurociencias, la inmunología y la
demostración de un enlace reproducible experimentalmente en condiciones
controladas de laboratorio, para legitimar con un modelo explicativo, de base
molecular, los hallazgos obtenidos con modelos teóricos, cuasi-experimentales,
correlacionales, o clínicos, por medio de una nueva disciplina científica, la
psiconeuroinmunología. Esta nueva disciplina ha generado un importante volumen
de información sobre múltiples variables psicosociales relacionadas con el
sistema inmune, que pueden nutrir una visión amplia del proceso de enfermedad y
de salud, como dos cualidades sustantivas. Ha brindado las bases explicativas
necesarias a la medicina psicosomática, para ser considerada en el año 2003 como subespecialidad de la
psiquiatría. De igual forma ha dado un impulso importante a la psicología de la
salud o medicina conductual como especialidades de aplicación clínica de la
psiconeuroinmunología. Nuestro reto consiste en generar un enfoque holístico
sin perder el rigor científico ni convertirse en una disciplina especulativa.
Referencias
- Krieger N. Epidemiology
and social sciences: towards a critical reengagement in the
21st century. Epidemiol Rev 2000;11:155–63.
- Engel,
G. (1977) The need for a new medical model: A chellenge for biomedicine.
Science, 196, 129-136.
SER VIEJO, SIN EUFEMISMOS NI MINIMIZACIÓN
El contenido de toda
comunicación está compuesto por lo que se dice en forma explícita o implícita y
por lo que se omite o minimiza, por considerarse inadecuado, desagradable u
ofensivo. Cuando las personas se ven obligadas a hablar sobre temas que le
generan rechazo, temor o vergüenza, usan eufemismos y diminutivos. El eufemismo
es una expresión suave o decorosa de alguna idea cuya verbalización sería dura
o malsonante. Por otra parte, una de las funciones del diminutivo es minimizar
el impacto enojoso de la idea. Existen eufemismos y diminutivos para las
excreciones y secreciones humanas, la muerte, las enfermedades, los desechos,
los malos olores, algunas partes del cuerpo, el viejo, la vejez y para
cualquier otro tema que la sociedad considere escabroso.
De esta forma, cuando
alguien tiene que referirse a la muerte, en vez de nombrarla, dice “El se fue”
o “pasó de plano”. Para decir que alguien está enfermo y muy delicado, dice:
“está muy enfermito y muy delicadito”. Para referirse a los genitales, dice “sus
partes”, “aquello”, o “su intimidad”. Pero igual de duro, malsonante u ofensivo
se considera el tema de la vejez, y generalmente se hace referencia a ella
como: “la juventud prolongada” o “abuelitos” (aunque no tengan ni hijos ni
nietos) y cuando ya es irremediable catalogar a alguien como viejo se dice “El
es un viejito”, “Ella está viejita” o “es una doñita”. Estos eufemismos y
diminutivos usados para referirse a los viejos, ponen de manifiesto el rechazo
y los prejuicios sociales hacia la etapa de la vejez.
Ante la carga negativa de
la palabra “viejo o vieja” la Organización Mundial de la Salud, ha acuñado el
término técnico de “adulto mayor” para referirse a la etapa del envejecimiento
humano, que se inicia a los 60 años de edad. Sin embargo, el cambio de nombre
sin la modificación de la actitud negativa subyacente, no dejará de ser más que
un simple nominalismo. El nuevo término llegará a ser igualmente peyorativo, si
se sigue pensando en la vejez como una etapa caracterizada únicamente por
síntomas de diferentes patologías. Si se define la etapa en función de la
modificación de las cualidades motoras, sexuales, intelectuales, sociales y
económicas, que generan una visión estereotipada del viejo como: dependiente,
torpe, deteriorado, terco, improductivo, aislado e irrelevante.
Los prejuicios
negativos impiden ver que la vejez también es una etapa de realizaciones
personales en diferentes áreas y con importante poder de transformación social.
Por ejemplo: el Imperio Romano creó una estructura para regular y legislar que
llamó el Senado porque estaba integrado por personas seniles. La victoria de
los aliados en la Segunda Guerra Mundial fue organizada por tres líderes
viejos, Roosevelt con 63 años, era el menor y el mayor Churchill con 71 años.
En el campo de las letras Cervantes escribió la segunda parte del “Quijote” a
los 68 años, Benjamín Franklin inventó los anteojos bifocales a los 78 años,
Freud escribió “análisis terminable e interminable” a los 81 años, José Saramago publicó su
“Ensayo sobre la ceguera” a los 73 años. El Dr. J. Convit, estuvo al frente del
Instituto de Biomedicina hasta los 100 años. A estos pocos ejemplos, debemos
agregar los millones de viejos que son trabajadores, o son responsables del
hogar, cuidadores de familiares o amorosos guías de los niños de la casa.
Debemos rescatar la noble
cualidad de la palabra viejo o adulto mayor, para hacer referencia al último período
del desarrollo humano, que se inicia a los 60 años, junto al proceso de
envejecimiento, de duración variable y que culmina con la muerte. Envejecer no
es una indignidad, es un privilegio individual y social, porque implica un
largo recorrido no menor de 60 años, de experiencias vitales y realizaciones.
Es una etapa cualitativamente diferente, ni peor ni mejor que la niñez,
adolescencia o adultez, ya que todas tienen sus ganancias y pérdidas. El viejo transita
por un período lleno de dificultades, riesgos de enfermedades e inhabilitación,
pero también de nuevas oportunidades de aprendizaje y desarrollo. Superar los
prejuicios y eufemismos implica reconocerse y presentarse como un ciudadano en
la etapa de vejez, sujeto de derechos, incluso de privilegios sociales por las
necesidades propias de la etapa, y por el aporte dado al desarrollo de la
sociedad.
CONSULTA PSICOLOGICA ONLINE
Pablo Canelones
Bienvenidos a mi consulta. Soy Pablo
Canelones, psicólogo egresado de la Universidad Católica Andrés Bello,
especialista en psicología clínica, y formación en psicoterapia con distintos
enfoques teóricos, que me han permitido hacer una integración conceptual y
seleccionar mi acción operativa basada en evidencias científicas. Tengo un
recorrido profesional de más de 38 años de ejercicio continuo, en actividades
administrativas, docentes y de investigación. Combinadas con el eje central de
mi vocación, la actividad asistencial privada, para atender a personas que
requieran asesoría para su desarrollo personal, o superar y prevenir
dificultades psicológicas.
Desde el
inicio de mi actividad asistencial he incorporado los recursos tecnológicos disponibles
para superar las limitaciones físicas de acceso al consultorio. Inicialmente
incorporé el teléfono como alternativa o complemento de la consulta presencial.
Desde hace algunos años he ampliado mi acción más
allá de los límites del consultorio y realizo la asistencia clínica y psicoterapéutica
por telefonía celular, o por internet, online, apoyado en las plataformas
desarrolladas por las nuevas tecnologías de la comunicación. Estas herramientas
me han permitido llevar el consultorio al lugar del mundo donde se encuentre la
persona, y en ese espacio de intimidad virtual, realizar el encuentro
terapéutico.
De esta forma he atendido en distintos lugares del mundo a personas adultas,
que desean promover el desarrollo de sus capacidades, o superar los obstáculos psicosociales
que dificultan la expresión plena de su potencial. Igualmente brindo asistencia
con el enfoque de la psicoinmunología, para superar dificultades psicológicas que
pueden expresarse en alteraciones somáticas. Las acompaño en el diseño e
implantación de hábitos saludables, que disminuyan su vulnerabilidad orgánica y
aumenten su calidad de vida. Por esta misma vía he formado equipo con otros
profesionales de la salud, para realizar una acción puntual en el área psicosomática, sin interrumpir su
relación psicológica o médica establecida.
Te invito a ponerte en contacto conmigo si requieres de mi asistencia
profesional en el consultorio de mi localidad, o en el lugar donde te
encuentres. Puedes contar con la calidez del encuentro humano y el conjunto de
recursos técnicos que se pondrán a tu disposición para satisfacer tu requerimiento.
Si deseas mayor información, o tienes alguna inquietud puedes comunicármela y
con gusto te responderé. Para tal fin anexo mis coordenadas de contacto. La
tecnología nos permite llevar el consultorio a donde te encuentres y ajustar el
día y horario de las consultas a tus necesidades, de manera que la distancia
geográfica o el huso horario no sean impedimentos para el acompañamiento
psicoterapéutico.
CLAVES PARA PEDIR AYUDA Y CONSEGUIRLA
Pablo Canelones
Muchas
veces las personas se sienten abrumadas por la cantidad de actividades en la
casa, el trabajo y la comunidad. Aunque no pidan ayuda a las personas más
cercanas, recienten de ellas porque no se dan cuenta de la sobrecarga que
enfrentan y no le ofrecen apoyo en forma espontánea. En otras oportunidades
solicitan ayuda pero no la consiguen. A continuación les presento seis claves
que pueden aumentar la efectividad en la solicitud de ayuda.
1.- Supere los obstáculos internos
para pedir ayuda.
Hay una
creencia muy difundida que asocia el pedir ayuda con debilidad o incapacidad.
Sin embargo, pedir ayuda pone en evidencia su capacidad de fortalecer alguna
limitación para el logro de sus objetivos. Tome conciencia que nadie cuenta con
recursos ilimitados en todas las áreas de desempeño. Si pide ayuda tiene el 50%
de probabilidad de conseguirla y un 50% de no conseguirla. Sin embargo si no la
pide tiene el 100% de seguridad que no la va a obtener. Las personas más productivas
y exitosas piden ayuda, y la reciben de mucha gente. Quien sólo cuenta con sus
recursos, tiene una productividad y eficiencia limitadas.
2.-Describa el problema a
resolver.
Enuncie
con claridad el problema que enfrenta. Enumere las tareas a realizar para
resolver el problema. Elabore un inventario de los recursos de orden material o
instrumental, información y afectivo, necesarios para realizar las tareas.
Enumere los recursos, las tareas y las personas que le pueden suplir para
lograr los objetivos planteados.
3.-Seleccione a la persona que puede ayudarle
Seleccione
entre las personas que pueden apoyarle, a la mejor, en función del tipo de
ayuda que requiera. A la persona que le gusta dar apoyo afectivo pídeselo, si
requiere apoyo material o instrumental, seleccione a la persona que le gusta
dar apoyo en esa área. A la persona que le gusta dar información pídele apoyo
en esa área.
4.-Pida específicamente la ayuda
que requiera.
A este
nivel ya se tiene claridad del problema a resolver, las tareas y recursos a
suplir y las personas que pueden apoyarle. Pida la ayuda requerida a la persona
seleccionada y especifique, la tarea a realizar, el lugar, fecha, hora y tiempo
que requiere su ayuda. Cuando solicite ayuda para una actividad compleja puede
solicitarla a varias personas para que realicen actividades puntuales dentro de
esa complejidad.
5.-Dejele libertad para decidir
Permítale
al otro sentirse libre de presión o manipulación, para decidir si desea o no
dar la ayuda solicitada. En caso de ser afirmativo cierre el compromiso con la
persona que ofrece la ayuda. Permítale a la persona realizar la actividad con
su propio estilo personal.
6.-Agradezca lo recibido
Reconozca
y agradezca con argumentos y afecto, la importancia del aporte recibido.
Póngase a la orden para ayudar cuando así lo requieran, de manera de propiciar
el intercambio de dar y recibir. Recuerde que los comportamientos que reciben
reconocimiento social tienden a repetirse con más frecuencia.
Te invito
a solicitar ayuda en forma habitual y no solamente cuando te encuentres desbordado.
De esta manera puedes ampliar los recursos que posees, para ser más productivo
y eficiente y para bajar la activación del estrés.
EL ARRAIGO, DIEZ IDEAS PARA AUMENTARLO
“Al país que fueres, haz lo que vieres”
Una guía regia para la integración y el arraigo
Pablo Canelones
Probablemente desde la época del Neolítico, con el modo de vida sedentario y el desarrollo de la agricultura, el hombre generó un conjunto de términos basados en la observación de las plantas, para describir procesos humanos complejos. La raíz, es la estructura que ha servido de símbolo para relacionar a la vida con la tierra. La raíz se unió a la idea de origen, quizás por ser una de las primeras estructuras que se desarrolla en el proceso de germinación. Igualmente se ha relacionado con soporte ya que le sirve a las plantas para sujetarse, y absorber los nutrientes necesarios para su desarrollo pleno. De allí la palabra arraigar, que significa permanecer estable en un lugar, echar raíces para desarrollarse. Por extensión para los humanos, tener arraigo es estar profundamente vinculado a un espacio geográfico, al entramado social, a instituciones, a una persona, e incluso a un rol. Es un vínculo que genera, seguridad, sensación de pertenencia, sentimientos de amor y compromiso mutuo. Es parte del desarrollo de la identidad personal y social.
Con la emigración no se pierde el
arraigo con el país de origen, solo se detiene el desarrollo de ese proceso de
integración, que va cambiando en función del paisaje físico y social. Existe
desarraigo con el nuevo país de acogida, porque el emigrante no posee un
conocimiento del espacio geográfico, no ocupa un lugar en el entramado de la
diversidad de relaciones sociales, desconoce las pautas de comportamiento y el
uso del lenguaje público y privado. El dominio del idioma implica adentrarse en
la carga de experiencias culturales, es decir la fábula implícita en sus
expresiones. El emigrante debe satisfacer la necesidad de pertenencia y para
ello tiene que arraigarse, echar raíces. Reeditar el proceso de socialización,
vivido desde la infancia en forma natural, pero ahora debe hacerlo en otra
tierra, en el menor tiempo posible y de una forma consciente. Con la dificultad
que generalmente no se conoce cómo hacerlo. Incluso en oportunidades, ante la
angustia existencial, lo que se hace es aislarse o aferrarse al arraigo con la
tierra y las personas ausentes.
Las investigaciones recientes
sobre la forma como se establecen las relaciones entre las personas y los
grupos sociales, la conformación de las redes de apoyo, y las cualidades de la
comunicación humana, han aportado un cúmulo importante de información, que
sirven de base para las diez sugerencias que se ofrecen, con el fin de
propiciar el arraigo y sentido de pertenencia del emigrante.
1.-Aprenda a hablar el idioma del
lugar, tanto si es conocido como desconocido. Le ayudará a comunicarse en forma
más efectiva, el uso de los modismos, el vocabulario de uso frecuente en público
y privado. Ver noticieros y programas de la TV local le ayudara a lograr este
objetivo.
2.-Conozca y establezca
relaciones sociales con personas de la localidad. Para tal fin participe en
actividades donde pueda compartir medios, objetivos y logros de organizaciones
sociales locales, desde el gimnasio hasta agrupaciones políticas, religiosas,
culturales, ONG, o gremiales.
3.-Evitar el aislamiento, tanto
el instaurar una rutina de alta permanencia en el trabajo y la casa, como el
reducir sus relaciones sociales a la familia nuclear o los connacionales.
4.-Conozca las leyes del nuevo
lugar. Le ayudará leer la ley que se aplica a cada trámite burocrático que debe
realizar. Es recomendable que conozca la constitución, especialmente si posee
la nacionalidad, ella le proporciona una visión general de las normas fines y
valores de esa sociedad.
5.-Haga uso del “nosotros” en
cualidades que lo incluyan, para superar la fórmula de “ustedes y yo” que
indica separación o diferenciación y dar paso a la identidad grupal y el
sentido de pertenencia.
6.-Procurar el uso del posesivo
para bienes materiales o inmateriales, espacios, costumbres locales, tales
como: mi casa, mis vecinos, mi calle, mis conocidos, mi trabajo, mi ciudad,
etc.
7.-Aprópiese del espacio físico,
mire por la ventana el paisaje, observe los detalles, camine los alrededores de
su vivienda, preferiblemente a la misma hora, con el fin de coincidir con las
personas que tienen una rutina parecida, camine por su urbanización para tener
idea de la extensión, el terreno, etc.
8.-Seleccione un lugar público de
su agrado (supermercado, cafetería, barbería, peluquería, lavandería
automática, plaza, gimnasio, venta de revistas, iglesia) para visitarlo con frecuencia a la misma hora
para coincidir con las mismas personas y establecer vínculos materiales y
humanos.
9.-Céntrese en las semejanzas y
las diferencias con relación a su cultura, como cualidades descriptivas y en
lugar de evaluarlas como mejor o peor, hágalo en función de “me gusta más” o “me
gusta menos”.
10.-Centre su atención al final
de cada día en las cualidades de las personas, las instituciones o los espacios
físicos que le agradan, valora o estima. Tenga en cuenta que recordamos los
contenidos revestidos de carga emocional.
Estas sugerencias se harán más
fáciles, con un genuino interés en adaptarse al nuevo país y al grupo social.
Reconociendo en cada persona a un posible nuevo conocido o amigo y no a una
persona extraña, rara e incomprensible. Recuerda que antes que el otro te
acepte e integre, debes hacerlo tú con él. Entrar en el entramado social es
arraigarte y el arraigo es imprescindible para florecer.
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