La Psiconeuroinmunología

La Psiconeuroinmunologia es una nueva disciplina científica, que se forma a partir de los años 80, apoyada en los descubrimientos de Ader y Cohen de las respuestas inmunitarias condicionadas y que postula la interacción bidireccional entre: el sistema nervioso centra, el sistema endocrino, el sistema inmune y la psique, para explicar la presencia de salud y enfermedad. La Psicoinmunología es el área de aplicación psicológica clínica de las evidencias experimentales obtenidas por la psiconeuroinmunologia.



GENTE COMO UNO POR TELEVEN

El miércoles 06 de noviembre, estaré en el programa "Gente como uno" que transmite TELEVEN a las 7:00 p.m. y conducen Charyl Chacón y Luis Olavarrieta. Estaré compartiendo con Luis F. Cabeza conversando sobre la vejez.


DE EDUCACIÓN Y ALGO MÁS

El próximo sábado 2 de noviembre estaré en el programa "De educación y algo más" que conduce el Prof. José Eduardo Orozco. Que se transmite a Venezuela a través del circuito Unión Radio, los sábados a las 7:00 am y se retransmite a las 8:00 pm y a toda Latinoamérica por el canal 980 de Directv. Estaremos hablando sobre diferentes aspectos relativos a la resiliencia y la forma de afrontar las situaciones críticas. Igualmente los invito a visitar el Blog del Prof. José Eduardo Orozco: http://deeducacionyalgomas.blogspot.com/ donde podrá ver lo que hace por la educación venezolana, a través del espacio radial y las redes sociales: Twitter: @educacionymas Instagram: @educacionymas 



PSICONEUROINMUNOLOGIA ENTRE EL REDUCCIONISMO Y EL HOLISMO













Pablo Canelones

El modelo médico predominante es anatomofisiológico y el estudio del funcionamiento normal y patológico del organismo, está basado en evidencias experimentales. En consecuencia  sus unidades de análisis están centradas en: los sistemas biológicos y sus componentes: órganos, tejidos, células o mediadores químicos. Esta es la mirada desarrollada desde el siglo XVII, con los aportes de René Descartes y Julien de la Mettrie, con su enfoque mente-cuerpo y materialista-mecanicista, así como los de Claude Bernald con la fisiología experimental. La medicina ha tenido un desarrollo exponencial bajo este modelo. Sin embargo las limitaciones metodológicas impidieron la inclusión de los componentes psicosociales, que fueron considerados como variables extrañas. La práctica, médica se redujo a la valoración del cuerpo y la enfermedad, y dejó de lado los componentes emocionales y sociales por carecer del instrumental derivado de un cuerpo teórico y técnico basado en evidencias, sobre la salud y el bienestar, que complementaran la actividad clínica asistencial.

Paralela a la mirada dominante, se generó un discurso complementario, proveniente de la medicina interna, con base en los desarrollos de la antropología, psicología, sociología. Este enfoque define a la enfermedad como un fenómeno caracterizado por disfunciones somáticas, con la participación de variables: psicológicas, antropológicas, sociales y espirituales. Sus pilares fundamentales fueron: la medicina antroposófica, de Rudolf Steiner, con énfasis en la espiritualidad. La medicina antropológica de Weizsacker, quien introdujo al ser humano como centro de la acción médica. La medicina psicosomática  de Franz Alexander y Flanders Dunbar, influenciados por los avances del psicoanálisis de Freud. La fisiología experimental de Cannon y Selye, con sus aportes sobre el estrés. El enfoque cortico visceral de la escuela de Pavlov, con el descubrimiento del condicionamiento de las funciones fisiológicas y finalmente  los aportes de la sociología, que ayudó a explicar la influencia de variables sociales en la morbi-mortalidad, y se materializó como epidemiología social del año 1950 (1)

Como consecuencia de estos planteamientos teóricos y experimentales, se introdujo dentro de la medicina académica, un enfoque psicosomático, para guiar la generación de conocimientos y para comprender y tratar las manifestaciones psicológicas y somáticas de la persona enferma. No obstante esta mirada más holística o integradora, no logró materializarse como forma científica y técnica predominante, por la dificultad para operacionalizar y medir algunas variables psicosociales, para describir los mecanismos de interacción de las variables intervinientes o  para expresar sus postulados en un código bioquímico (lenguaje inteligible de la ciencia médica positiva). No obstante quedó latente como una actitud general ante la persona enferma, e influyó en la formulación de un nuevo paradigma en la medicina; el enfoque bio-psico-social de Engel, propuesto para explicar la salud y enfermedad en un contexto más amplio de variables y aplicarlo a los diferentes niveles de atención (2)

Hubo que esperar al desarrollo de la biología celular, las neurociencias, la inmunología y la demostración de un enlace reproducible experimentalmente en condiciones controladas de laboratorio, para legitimar con un modelo explicativo, de base molecular, los hallazgos obtenidos con modelos teóricos, cuasi-experimentales, correlacionales, o clínicos, por medio de una nueva disciplina científica, la psiconeuroinmunología. Esta nueva disciplina ha generado un importante volumen de información sobre múltiples variables psicosociales relacionadas con el sistema inmune, que pueden nutrir una visión amplia del proceso de enfermedad y de salud, como dos cualidades sustantivas. Ha brindado las bases explicativas necesarias a la medicina psicosomática, para ser considerada en  el año 2003 como subespecialidad de la psiquiatría. De igual forma ha dado un impulso importante a la psicología de la salud o medicina conductual como especialidades de aplicación clínica de la psiconeuroinmunología. Nuestro reto consiste en generar un enfoque holístico sin perder el rigor científico ni convertirse en una disciplina especulativa. 


Referencias
  1. Krieger N. Epidemiology and social sciences: towards a critical reengagement in the
21st century. Epidemiol Rev 2000;11:155–63.
  1. Engel, G. (1977) The need for a new medical model: A chellenge for biomedicine. Science, 196, 129-136.

SER VIEJO, SIN EUFEMISMOS NI MINIMIZACIÓN













Ser viejo, de la vejez prolongada debe ser un privilegio individual y social








Pablo Canelones


El contenido de toda comunicación está compuesto por lo que se dice en forma explícita o implícita y por lo que se omite o minimiza, por considerarse inadecuado, desagradable u ofensivo. Cuando las personas se ven obligadas a hablar sobre temas que le generan rechazo, temor o vergüenza, usan eufemismos y diminutivos. El eufemismo es una expresión suave o decorosa de alguna idea cuya verbalización sería dura o malsonante. Por otra parte, una de las funciones del diminutivo es minimizar el impacto enojoso de la idea. Existen eufemismos y diminutivos para las excreciones y secreciones humanas, la muerte, las enfermedades, los desechos, los malos olores, algunas partes del cuerpo, el viejo, la vejez y para cualquier otro tema que la sociedad considere escabroso. 

De esta forma, cuando alguien tiene que referirse a la muerte, en vez de nombrarla, dice “El se fue” o “pasó de plano”. Para decir que alguien está enfermo y muy delicado, dice: “está muy enfermito y muy delicadito”. Para referirse a los genitales, dice “sus partes”, “aquello”, o “su intimidad”. Pero igual de duro, malsonante u ofensivo se considera el tema de la vejez, y generalmente se hace referencia a ella como: “la juventud prolongada” o “abuelitos” (aunque no tengan ni hijos ni nietos) y cuando ya es irremediable catalogar a alguien como viejo se dice “El es un viejito”, “Ella está viejita” o “es una doñita”. Estos eufemismos y diminutivos usados para referirse a los viejos, ponen de manifiesto el rechazo y los prejuicios sociales hacia la etapa de la vejez.

Ante la carga negativa de la palabra “viejo o vieja” la Organización Mundial de la Salud, ha acuñado el término técnico de “adulto mayor” para referirse a la etapa del envejecimiento humano, que se inicia a los 60 años de edad. Sin embargo, el cambio de nombre sin la modificación de la actitud negativa subyacente, no dejará de ser más que un simple nominalismo. El nuevo término llegará a ser igualmente peyorativo, si se sigue pensando en la vejez como una etapa caracterizada únicamente por síntomas de diferentes patologías. Si se define la etapa en función de la modificación de las cualidades motoras, sexuales, intelectuales, sociales y económicas, que generan una visión estereotipada del viejo como: dependiente, torpe, deteriorado, terco, improductivo, aislado e irrelevante. 

Los prejuicios negativos impiden ver que la vejez también es una etapa de realizaciones personales en diferentes áreas y con importante poder de transformación social. Por ejemplo: el Imperio Romano creó una estructura para regular y legislar que llamó el Senado porque estaba integrado por personas seniles. La victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial fue organizada por tres líderes viejos, Roosevelt con 63 años, era el menor y el mayor Churchill con 71 años. En el campo de las letras Cervantes escribió la segunda parte del “Quijote” a los 68 años, Benjamín Franklin inventó los anteojos bifocales a los 78 años, Freud escribió “análisis terminable e interminable”  a los 81 años, José Saramago publicó su “Ensayo sobre la ceguera” a los 73 años. El Dr. J. Convit, estuvo al frente del Instituto de Biomedicina hasta los 100 años. A estos pocos ejemplos, debemos agregar los millones de viejos que son trabajadores, o son responsables del hogar, cuidadores de familiares o amorosos guías de los niños de la casa.  
    
Debemos rescatar la noble cualidad de la palabra viejo o adulto mayor, para hacer referencia al último período del desarrollo humano, que se inicia a los 60 años, junto al proceso de envejecimiento, de duración variable y que culmina con la muerte. Envejecer no es una indignidad, es un privilegio individual y social, porque implica un largo recorrido no menor de 60 años, de experiencias vitales y realizaciones. Es una etapa cualitativamente diferente, ni peor ni mejor que la niñez, adolescencia o adultez, ya que todas tienen sus ganancias y pérdidas. El viejo transita por un período lleno de dificultades, riesgos de enfermedades e inhabilitación, pero también de nuevas oportunidades de aprendizaje y desarrollo. Superar los prejuicios y eufemismos implica reconocerse y presentarse como un ciudadano en la etapa de vejez, sujeto de derechos, incluso de privilegios sociales por las necesidades propias de la etapa, y por el aporte dado al desarrollo de la sociedad.

CONSULTA PSICOLOGICA ONLINE




















Pablo Canelones


Bienvenidos a mi consulta. Soy Pablo Canelones, psicólogo egresado de la Universidad Católica Andrés Bello, especialista en psicología clínica, y formación en psicoterapia con distintos enfoques teóricos, que me han permitido hacer una integración conceptual y seleccionar mi acción operativa basada en evidencias científicas. Tengo un recorrido profesional de más de 38 años de ejercicio continuo, en actividades administrativas, docentes y de investigación. Combinadas con el eje central de mi vocación, la actividad asistencial privada, para atender a personas que requieran asesoría para su desarrollo personal, o superar y prevenir dificultades psicológicas.  

Desde el inicio de mi actividad asistencial he incorporado los recursos tecnológicos disponibles para superar las limitaciones físicas de acceso al consultorio. Inicialmente incorporé el teléfono como alternativa o complemento de la consulta presencial. Desde hace algunos años he ampliado mi acción más allá de los límites del consultorio y realizo la asistencia clínica y psicoterapéutica por telefonía celular, o por internet, online, apoyado en las plataformas desarrolladas por las nuevas tecnologías de la comunicación. Estas herramientas me han permitido llevar el consultorio al lugar del mundo donde se encuentre la persona, y en ese espacio de intimidad virtual, realizar el encuentro terapéutico.

De esta forma he atendido en distintos lugares del mundo a personas adultas, que desean promover el desarrollo de sus capacidades, o superar los obstáculos psicosociales que dificultan la expresión plena de su potencial. Igualmente brindo asistencia con el enfoque de la psicoinmunología, para superar dificultades psicológicas que pueden expresarse en alteraciones somáticas. Las acompaño en el diseño e implantación de hábitos saludables, que disminuyan su vulnerabilidad orgánica y aumenten su calidad de vida. Por esta misma vía he formado equipo con otros profesionales de la salud, para realizar una acción puntual  en el área psicosomática, sin interrumpir su relación psicológica o médica establecida.

Te invito a ponerte en contacto conmigo si requieres de mi asistencia profesional en el consultorio de mi localidad, o en el lugar donde te encuentres. Puedes contar con la calidez del encuentro humano y el conjunto de recursos técnicos que se pondrán a tu disposición para satisfacer tu requerimiento. Si deseas mayor información, o tienes alguna inquietud puedes comunicármela y con gusto te responderé. Para tal fin anexo mis coordenadas de contacto. La tecnología nos permite llevar el consultorio a donde te encuentres y ajustar el día y horario de las consultas a tus necesidades, de manera que la distancia geográfica o el huso horario no sean impedimentos para el acompañamiento psicoterapéutico.

  

CLAVES PARA PEDIR AYUDA Y CONSEGUIRLA






















Pablo Canelones


Muchas veces las personas se sienten abrumadas por la cantidad de actividades en la casa, el trabajo y la comunidad. Aunque no pidan ayuda a las personas más cercanas, recienten de ellas porque no se dan cuenta de la sobrecarga que enfrentan y no le ofrecen apoyo en forma espontánea. En otras oportunidades solicitan ayuda pero no la consiguen. A continuación les presento seis claves que pueden aumentar la efectividad en la solicitud de ayuda.

1.- Supere los obstáculos internos para pedir ayuda.
Hay una creencia muy difundida que asocia el pedir ayuda con debilidad o incapacidad. Sin embargo, pedir ayuda pone en evidencia su capacidad de fortalecer alguna limitación para el logro de sus objetivos. Tome conciencia que nadie cuenta con recursos ilimitados en todas las áreas de desempeño. Si pide ayuda tiene el 50% de probabilidad de conseguirla y un 50% de no conseguirla. Sin embargo si no la pide tiene el 100% de seguridad que no la va a obtener. Las personas más productivas y exitosas piden ayuda, y la reciben de mucha gente. Quien sólo cuenta con sus recursos, tiene una productividad y eficiencia limitadas.

2.-Describa el problema a resolver.  
Enuncie con claridad el problema que enfrenta. Enumere las tareas a realizar para resolver el problema. Elabore un inventario de los recursos de orden material o instrumental, información y afectivo, necesarios para realizar las tareas. Enumere los recursos, las tareas y las personas que le pueden suplir para lograr los objetivos planteados. 

3.-Seleccione a la persona que puede ayudarle
Seleccione entre las personas que pueden apoyarle, a la mejor, en función del tipo de ayuda que requiera. A la persona que le gusta dar apoyo afectivo pídeselo, si requiere apoyo material o instrumental, seleccione a la persona que le gusta dar apoyo en esa área. A la persona que le gusta dar información pídele apoyo en esa área.

4.-Pida específicamente la ayuda que requiera.
A este nivel ya se tiene claridad del problema a resolver, las tareas y recursos a suplir y las personas que pueden apoyarle. Pida la ayuda requerida a la persona seleccionada y especifique, la tarea a realizar, el lugar, fecha, hora y tiempo que requiere su ayuda. Cuando solicite ayuda para una actividad compleja puede solicitarla a varias personas para que realicen actividades puntuales dentro de esa complejidad.

5.-Dejele libertad para decidir
Permítale al otro sentirse libre de presión o manipulación, para decidir si desea o no dar la ayuda solicitada. En caso de ser afirmativo cierre el compromiso con la persona que ofrece la ayuda. Permítale a la persona realizar la actividad con su propio estilo personal.

6.-Agradezca lo recibido
Reconozca y agradezca con argumentos y afecto, la importancia del aporte recibido. Póngase a la orden para ayudar cuando así lo requieran, de manera de propiciar el intercambio de dar y recibir. Recuerde que los comportamientos que reciben reconocimiento social tienden a repetirse con más frecuencia.  


Te invito a solicitar ayuda en forma habitual y no solamente cuando te encuentres desbordado. De esta manera puedes ampliar los recursos que posees, para ser más productivo y eficiente y para bajar la activación del estrés. 



EL ARRAIGO, DIEZ IDEAS PARA AUMENTARLO




















“Al país que fueres, haz lo que vieres” 
Una guía regia para la integración y el arraigo



Pablo Canelones


Probablemente desde la época del Neolítico, con el modo de vida sedentario y el desarrollo de la agricultura, el hombre generó un conjunto de términos basados en la observación de las plantas, para describir procesos humanos complejos. La raíz, es la estructura que ha servido de símbolo para relacionar a la vida con la tierra. La raíz se unió a la idea de origen, quizás por ser una de las primeras estructuras que se desarrolla en el proceso de germinación. Igualmente se ha relacionado con soporte ya que le sirve a las plantas para sujetarse, y absorber los nutrientes necesarios para su desarrollo pleno. De allí la palabra arraigar, que significa permanecer estable en un lugar, echar raíces para desarrollarse. Por extensión para los humanos, tener arraigo es estar profundamente vinculado a un espacio geográfico, al entramado social, a instituciones, a una persona, e incluso a un rol. Es un vínculo que genera, seguridad, sensación de pertenencia, sentimientos de amor y compromiso mutuo. Es parte del desarrollo de la identidad personal y social.
    
Con la emigración no se pierde el arraigo con el país de origen, solo se detiene el desarrollo de ese proceso de integración, que va cambiando en función del paisaje físico y social. Existe desarraigo con el nuevo país de acogida, porque el emigrante no posee un conocimiento del espacio geográfico, no ocupa un lugar en el entramado de la diversidad de relaciones sociales, desconoce las pautas de comportamiento y el uso del lenguaje público y privado. El dominio del idioma implica adentrarse en la carga de experiencias culturales, es decir la fábula implícita en sus expresiones. El emigrante debe satisfacer la necesidad de pertenencia y para ello tiene que arraigarse, echar raíces. Reeditar el proceso de socialización, vivido desde la infancia en forma natural, pero ahora debe hacerlo en otra tierra, en el menor tiempo posible y de una forma consciente. Con la dificultad que generalmente no se conoce cómo hacerlo. Incluso en oportunidades, ante la angustia existencial, lo que se hace es aislarse o aferrarse al arraigo con la tierra y las personas ausentes.

Las investigaciones recientes sobre la forma como se establecen las relaciones entre las personas y los grupos sociales, la conformación de las redes de apoyo, y las cualidades de la comunicación humana, han aportado un cúmulo importante de información, que sirven de base para las diez sugerencias que se ofrecen, con el fin de propiciar el arraigo y sentido de pertenencia del emigrante.

1.-Aprenda a hablar el idioma del lugar, tanto si es conocido como desconocido. Le ayudará a comunicarse en forma más efectiva, el uso de los modismos, el vocabulario de uso frecuente en público y privado. Ver noticieros y programas de la TV local le ayudara a lograr este objetivo.

2.-Conozca y establezca relaciones sociales con personas de la localidad. Para tal fin participe en actividades donde pueda compartir medios, objetivos y logros de organizaciones sociales locales, desde el gimnasio hasta agrupaciones políticas, religiosas, culturales, ONG, o gremiales.

3.-Evitar el aislamiento, tanto el instaurar una rutina de alta permanencia en el trabajo y la casa, como el reducir sus relaciones sociales a la familia nuclear o los connacionales.

4.-Conozca las leyes del nuevo lugar. Le ayudará leer la ley que se aplica a cada trámite burocrático que debe realizar. Es recomendable que conozca la constitución, especialmente si posee la nacionalidad, ella le proporciona una visión general de las normas fines y valores de esa sociedad.

5.-Haga uso del “nosotros” en cualidades que lo incluyan, para superar la fórmula de “ustedes y yo” que indica separación o diferenciación y dar paso a la identidad grupal y el sentido de pertenencia.
   
6.-Procurar el uso del posesivo para bienes materiales o inmateriales, espacios, costumbres locales, tales como: mi casa, mis vecinos, mi calle, mis conocidos, mi trabajo, mi ciudad, etc.

7.-Aprópiese del espacio físico, mire por la ventana el paisaje, observe los detalles, camine los alrededores de su vivienda, preferiblemente a la misma hora, con el fin de coincidir con las personas que tienen una rutina parecida, camine por su urbanización para tener idea de la extensión, el terreno, etc.

8.-Seleccione un lugar público de su agrado (supermercado, cafetería, barbería, peluquería, lavandería automática, plaza, gimnasio, venta de revistas, iglesia)  para visitarlo con frecuencia a la misma hora para coincidir con las mismas personas y establecer vínculos materiales y humanos.

9.-Céntrese en las semejanzas y las diferencias con relación a su cultura, como cualidades descriptivas y en lugar de evaluarlas como mejor o peor, hágalo en función de “me gusta más” o “me gusta menos”.

10.-Centre su atención al final de cada día en las cualidades de las personas, las instituciones o los espacios físicos que le agradan, valora o estima. Tenga en cuenta que recordamos los contenidos revestidos de carga emocional.

Estas sugerencias se harán más fáciles, con un genuino interés en adaptarse al nuevo país y al grupo social. Reconociendo en cada persona a un posible nuevo conocido o amigo y no a una persona extraña, rara e incomprensible. Recuerda que antes que el otro te acepte e integre, debes hacerlo tú con él. Entrar en el entramado social es arraigarte y el arraigo es imprescindible para florecer.